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¿Que si le miento?

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Por supuesto que le miento, pero deseo dejar de mentirle.
Le miento cuando me adentro en su mirada y le digo < no pasa nada>. Le miento cuando me despierto; porque pienso en ella y le digo que ni siquiera le recuerdo.

Le miento, ¡claro que le miento!. Le miento porque no puedo decirle la verdad y le grito <¡te detesto! ¡te odio! te olvido, sombra mía y he de pisar sobre ti> Le miento, claro que le miento, pero deseo dejar de mentirle. ¿Que si le miento? ¿Es que acaso existe otra forma para hablarle?

¿Que si le miento? Por supuesto que le miento, porque no desea escuchar la verdad.
Le miento al decirle que me canso de vivir de noche y de vivir la fiesta día con día, me canso de no recordarle y de embriagarme. Le miento porque en realidad sólo somos mi café y yo, yo y mi café en ésta sucia mesa a las 2:23.

Le miento porque no le lloro; le sonrío, pero lloro porque no sonríe para mí. Por supuesto que le miento, porque le dije < te olvidé> y la verdad es que olvidé por siempre qué olvidé.

¿Que si le miento? Caray, por supuesto que le miento, porque no soy tan fuerte como para aceptar que miento. Le miento porque se me acabaron las mentiras pero no encuentro la verdad. Le miento porque no me pregunta, porque no me ha dicho aún y espero el día que me mire a los ojos y me pida la verdad.
¡Exigela! Quizás ya la sepas, quizás no la quieras escuchar; por lo pronto seguiré mintiendote hasta no poder más.

Mamá

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Hoy es el día en que todos aprovechamos para decirle a nuestra madre que la amamos, éste día deseo disculparme por hacerlo hoy y no cualquier otro día.
Éste día quiero disculparme por estar ahí contigo y decirte que agradezco todo lo que has hecho por mi; hoy, y no cualquier otro día.
Deseo disculparme por que hoy sea día de la madre, y no cualquier otro día.

Hoy, es día de la madre, es cierto; pero debería de serlo cualquier otro día.
Hoy te digo que te quiero, pero debería hacerlo cualquier otro día.
Cuando las luces se apaguen y cuando nadie más esté, solo tú permanecerás diciéndome que todo va a estar bien; curiosamente, sólo cuando tú me lo dices, puedo tener la seguridad de que en verdad estará bien.

Puedo comprarte un bonito arreglo, llevarte a comer o pagar una serenata para ti, hoy, que es día de la madre, y no cualquier otro día.
Quizás pueda pensar que eso compensará el resto de los días que no eran día de la madre, y callé todo lo que pretendo decirte hoy, y no cualquier otro día.
No te regalaré flores, porque las flores se marchitan; las flores se secan, las flores mueren. Tu amor por mí jamás se marchitará y mi amor por ti, es definitivo, jamás morirá.

Soy egoísta, deseo que estés orgullosa de ser la madre de una persona como yo, orgullosa de mí y no de cualquier otro; porque yo sí siento orgullo de que seas tú mi madre, y no cualquier otra.
Soy egoísta porque quiero que seas eterna y que tu aroma no desvanezca jamás.
Soy egoísta porque me aterra pensar en que un día me quedaré sin ti, porque deseo despertar cada día y saber que existes, porque aunque sepa que siempre estarás en mi, jamás después podré mirarte a los ojos y ver tu tiempo, deseando que se detenga, reteniéndolo en mi mirada.

Si no te digo que te amo cualquier otro día, es porque madre, soy estúpida y en mi mente, tú ya lo sabes. Por si acaso, te lo digo hoy y no cualquier otro día, te amo y espero no haberte defraudado jamás; y si acaso lo he hecho, te ofrezco disculpas hoy, y no cualquier otro día.

Te amo hoy, y no cualquier otro día. Te amo hoy, y todos los días que lleven el mismo nombre. Porque eres mi madre y no cualquier otra, por eso te amo.


Tu hija.