Que hacer.

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A mí se me escapa la relación que hay entre yo y esto que me está pasando en este momento. No te niego que me está pasando.
Vaya si me pasa.
Y eso es lo absurdo.
Estoy de acuerdo en que mucho de lo que me rodea es absurdo, pero probablemente damos ese nombre a lo que no comprendemos todavía.
Ya se sabrá alguna vez.
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Feliz cumpleaños Edwin Omar

Y qué.

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y nanny vomito:

Amarte a ti, es la verdad más mentirosa. Es lo mejor, de lo peor que me ha pasado.
Amarte a ti no es lo mejor, lo tengo claro habiendo tantas cosas por hacer, menos traumáticas
Amarte a ti, es un error, dice un amigo "ser feliz es estar libre" y se pierde del matiz que da lo incierto.
Amarte a ti no es lo mejor, pero me gusta, quizás estoy jugando como siempre al masoquista, amarte a ti es un veneno que da vida, es una antorcha que se enciende y se apaga.
Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto para encontrarle algún sentido a esta rutina.
Amarte a ti me hace sufrir, que es buena suerte...
Para acordarme de que existo y de que siento...
Para tener en que pensar todas las noches...




Para vivir.

Y Tú.

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Arrepentirte, es recordar como tu orgullo te obligo a tirar el amor de alguien por un balcón del tercer piso.
Y yo que sentada sobre el pasto, recuerdo cómo te sentías cuando permanecías junto a mí, cómo mi corazón se abría cuando caminabas con tus ojos clavados en mí, tan llenos de amor, de inocencia.
Mientras me recuesto a tratar de convencerme que mi cuerpo no extraña recostarse entre tus brazos.
Y más que nada, extraño aquellos ojos que me miraban con amor. Un roce de sus labios de miel. Un alma tibia y curada por unas manos que supieron como tocar.
Con el paso del tiempo uno aprender que enamorárse no es la mejor decisión.
Pero a veces parece como si uno nunca hubiera tenido la opción.
Vuelve a lo que solíamos ser, por favor. Que hoy más que nunca necesito de alguien que sepa cómo querer.

Y Tú; Déjame contarte la historia de una noche que nunca sucedió, que se nos perdió en el camino.

A veces.

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A veces pienso en ti incluso vestida, vestida, de mujer para la noche, la noche, que cambió tanto en mi vida, mi vida, deja que te desabroche el broche con el cual cierras tu blusa,
tu blusa que paseo con mi mano, mi mano, sin tener mejor excusa que, excusa, es que es de un ser humano.
Humano, con deseos y con todo, con todo lo que tú también deseas, deseas pero, hija, así no hay modo, no hay modo porque siempre te peleas.
Peleas adoraba a Melisanda, pues, anda, qué cargado está este porro, el porro que me fumo en la baranda, baranda donde a suicidarme corro.
¡Socorro! Me socorren. No me tiro, me tiro para eso a una distinta, distinta y que me cuida si suspiro, suspiro por tu falda tan sucinta.
Su cinta que también se me resiste, insiste, la tenías en el bote y el bote naufragó en un lago triste, qué triste, te mereces un azote.
Azote por hundirme en la miseria, miseria del amor y de los cuernos, los cuernos, peor aún, ruptura y seria, muy seria, porque han sido tres inviernos, inviernos, primaveras y veranos,
veranos, largas noches, largos días, los días que hoy se escapan de mis manos, mis manos, que creí que tú entendías.
Tendías luz y bragas en la cuerda, recuerda que nos dábamos mil besos, mil besos y se fue todo a la mierda, qué mierda del amor y sus procesos, procesos que en el fondo son normales, normal es que uno tenga sus deslices, deslices que conoces cuando sales, o sales o no sales, ¿tú qué dices?
Que dices que es que tengo mucho morbo, el morbo de querer besar el tuyo, el tuyo, para compartir el porro, el porro de la paz, porque es lo suyo.
Lo suyo es que no te vengues con creces, qué creces, si ya estás muy bien crecida, crecida para desnudar mil veces, y a veces pienso en ti incluso vestida...